La salud bucodental infantil es el buen estado de los dientes, las encías y la boca de los niños desde bebés. Cuidarla pronto previene problemas para toda la vida. En este artículo verás qué es, por qué es tan importante y cómo cuidarla con hábitos sencillos. Todo explicado de forma clara y directa.

¿Quieres formarte en el sector dental? Descubre el Curso de Auxiliar de Odontología de la Escuela de Postgrado de Medicina y Sanidad, online y con tutores personales.

Curso Auxiliar de Odontología

 

¿Qué es la salud bucodental infantil?

La salud bucodental infantil es el cuidado de la boca del niño desde el nacimiento. Abarca los dientes de leche, las encías y los hábitos de higiene y alimentación.

El cuidado empieza incluso antes del primer diente. Conviene limpiar las encías del bebé con una gasa húmeda tras las tomas. Cuando aparece el primer diente, se inicia el cepillado. Los dientes de leche, aunque se caigan, cumplen funciones clave para el desarrollo del niño.

Los primeros dientes suelen salir hacia los seis meses. Hacia los tres años, el niño ya tiene toda la dentición de leche, unos veinte dientes. Estos se irán sustituyendo por los definitivos a partir de los seis años. Cada etapa tiene sus propios cuidados y necesidades.

¿Quieres prevenir el problema más común desde casa? Descubre cómo evitar las caries en los niños con hábitos sencillos de higiene y alimentación.

Consejos para mantener una buena higiene bucodental

¿Por qué es importante la salud bucodental en los niños?

La salud bucodental infantil es importante porque sienta las bases de la dentición adulta. Una boca sana en la infancia evita dolores, infecciones y problemas futuros. Además, los hábitos que se aprenden de pequeño suelen mantenerse de adultos.

La caries es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. Descuidarla tiene consecuencias que van más allá de la boca. Estas son las razones por las que la salud bucodental infantil es tan importante:

  • Previene la caries. Es la afección más común en niños y puede empezar con los primeros dientes.
  • Facilita la masticación. Unos dientes sanos permiten una buena alimentación y digestión.
  • Ayuda al lenguaje. Los dientes de leche intervienen en el desarrollo del habla.
  • Guardan el espacio. Mantienen el hueco para que salgan bien los dientes definitivos.
  • Mejora el bienestar. Evita dolor, problemas de sueño y afecta positivamente a la autoestima.

Cuidar la boca del niño es, por tanto, una inversión en su salud general. La buena noticia es que es fácil de lograr con rutina.

Un caso concreto es la caries del biberón. Aparece entre los seis meses y los cinco años, sobre todo al dormir con el biberón azucarado. También conviene saber que las bacterias que causan caries se pueden transmitir de los adultos al bebé. Por eso no se debe chupar su chupete ni su cuchara.

¿Cómo cuidar la salud bucodental infantil?

Puedes cuidar la salud bucodental infantil con hábitos diarios sencillos. La clave está en combinar higiene, alimentación y revisiones.

Estos cuidados se adaptan a la edad del niño. Cuanto antes se conviertan en rutina, mejores resultados dan. Vamos a ver los cuatro pilares más importantes.

Cepillado diario

El cepillado es la base de la higiene bucal. En menores de 3 años, lo hacen los padres con pasta fluorada del tamaño de un grano de arroz. A partir de esa edad, la cantidad es como un guisante. Cepillar dos veces al día, sobre todo antes de dormir, es esencial. Conviene supervisar el cepillado hasta que el niño tenga suficiente autonomía.

Alimentación saludable

La dieta influye directamente en la aparición de caries. Conviene reducir los azúcares y la bollería. Evita que el niño se duerma con el biberón con líquidos azucarados. Prioriza la fruta frente a los zumos envasados. Retrasar la introducción del azúcar hasta los dos años también ayuda.

Visitas al odontopediatra

La primera visita debe hacerse antes del primer año de vida. Después conviene acudir de forma periódica. Estas revisiones detectan y tratan las caries a tiempo. También sirven para resolver dudas de los padres. Además, ayudan a que el niño se acostumbre a la consulta sin miedo.

Flúor y selladores

El flúor fortalece el esmalte y previene la caries. Se aporta sobre todo con la pasta de dientes adecuada. En algunos casos, el odontopediatra aplica selladores en los molares. Así protege las zonas más difíciles de cepillar. Son procedimientos rápidos, sencillos y bien tolerados por los niños.

¿Quieres especializarte en el sector dental y en la salud infantil? El Curso de Auxiliar de Odontología (300 horas y sello de Notario Europeo) se estudia online, con tutores personales. Infórmate y matricúlate.

Auxiliar de Odontología + Máster en Urgencias y Quirófanos en Odontología