Vacaciones y alimentación

Con la llegada de las vacaciones de verano, la mayoría de la población tiende a descuidar su alimentación. El levantarse y acostarse tarde y no tener horarios fijos influye en el número de comidas que realizamos durante el día. Además, tener tiempo libre hace aumentar nuestra vida social. En consecuencia, comemos más veces fuera de casa y salimos con mayor frecuencia a tomar algo. Todos estos cambios hacen que comamos en exceso y aumentemos las cantidades de alcohol ingeridas. Si no quieres que las vacaciones te pasen factura, ¡Descubre las claves para llevar una dieta sana en verano!

Consejos para comer sano en verano

  • Es fundamental mantenerse hidratado. Bebe mucha agua, ya que con las altas temperaturas se suele sufrir deshidratación. Este consejo es esencial para niños y ancianos.
  • Reducir el consumo de bebidas alcohólicas o refrescos azucarados ayudará a disminuir las probabilidades de deshidratación. Además, sustituir estas bebidas por agua, infusiones o café con hielo es más saludable y menos calórico. Otra opción es pedir zumos natural o un smoothie de frutas y hortalizas sin azúcares añadidos.
  • Apuesta por los tuppers de sandía, melocotón o melón como snack de media tarde. Aunque la fruta nos sacia y nos ayuda a mantenernos hidratados, no debemos abusar de ella ya que contiene azúcar. Evitar ingerir más de 3-4 piezas al día.
  • Aunque estés de vacaciones, intenta no dejar de realizar ejercicio. La natación, el piragüismo, el patinaje, el surf o el voley playa son algunos de los deportes que más se practican en esta época del año.
  • Evita las comidas copiosas y apuesta por comidas frescas como las ensaladas de legumbres. Las lentejas, habas, garbanzos o judías blancas aportan mucha fibra, además de vitaminas y minerales.
  • El tomate es la hortaliza por excelencia de la dieta mediterránea en verano debido a la gran cantidad de agua que aporta y a su bajo contenido calórico. Puedes tomarlo en forma de gazpacho, zumo, salmorejo o en una ensalada.
  • Si te apetece un helado, opta por los polos de hielo, y si son naturales o caseros y sin azúcares añadidos mucho mejor. Si un día te apetece darte un capricho, busca un helado artesanal. Así evitarás el alto nivel de grasas saturadas que contienen los helados cremosos prefabricados.

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